Todos y cada uno de nosotros pasamos por momentos en nuestra vida en los que nos sentimos desmotivados. Suelen ser rachas pasajeras pero cuando a uno le pasa, cuesta realmente plantarse ante eso y darle la vuelta a la situación.

Podemos encontrar muchas formas de hacerlo y empezar a sentirnos mejor pero siempre deberíamos tener claro que nosotros debemos ser nuestra principal fuente de motivación.

Conviértete en tu propia motivación 2
Tener a nuestra pareja, amigos o referentes para motivarnos está muy bien pero no podemos depender de ellos para sentirnos motivados. Al final del día, a quien seguro que tenemos es a nosotros mismos y es por eso que debemos procurar siempre ser nuestra propia motivación.Vamos a empezar a hacer las cosas por y para nosotros mismos, para sentirnos bien y sobre todo, vamos a confiar en nuestra capacidad para motivarnos. Si no eres tú mismo quién toma el impulso para empezar a entrenar, cambiar de trabajo o comer mejor, ¿quién va a hacerlo? Tú tienes todo el poder de darle la vuelta a cualquier situación, de ilusionarte con lo que quieras, de pasar a la acción. Y todo este poder reside en una sola cosa: DECIDIR HACERLO 🙂
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